Galletitas de avena - sin harina -


Para los que no pueden comer harina, para los que están lidiando con el sobrepeso, para los que apuestan por una alimentación 100% saludable (ya que en los procesos de refinación de la harina de trigo en algunos casos pueden agregarse algunas sustancias innecesarias... y porque por lo menos, la más común, la harina blanca, no es de las que contiene los mejores beneficios)*, o simplemente porque quieren resolver rápido la merienda o el desayuno y no cuentan con tal ingrediente (nuestro caso concretamente, shh...), entonces es aquí que les traigo éste invento, garantizado por el pequeño integrante siempre fiel a los recientes dotes culinarios de su madre, y también por el padre que seguramente prefería un alfajor triple de chocolate y dulce de leche, pero siempre cata y accede a lo que hay.

Lo que tenía:
2 tazas de Avena
1/2 taza de Azúcar
1/2 taza de Miel
1 Huevo
1 cucharada de Polvo de Hornear
1/2 Limón

Lo que hice:
Batí a mano el huevo, el azúcar y la miel.
Agregué el jugo y la cascara rallada del medio limón, revolví.
Agregué la avena y el polvo de hornear, mezclé bien.
Volqué la mezcla en una asadera para muffins (magdalenas, cupcakes), en algunos con pirotines de silicona y en otros directamente apenas pintado con un poquito de aceite.
(Lo pueden hacer en una asadera común pero sepan que la consistencia no es la misma que de una galleta con harina por lo que se puede complicar el armado de las mismas...)
En todos los casos puse de la mezcla un poco menos de 1/4 del hueco.
Llevé al horno precalentado a temperatura media (220° C en este caso, horno a gas) y demoraron en dorarse 20 min aprox.
Salieron 18 galletitas.



¡Espero que tengan el mismo éxito que por aquí!

Referencias:
* http://www.botanical-online.com/harina.htm

Fainá de Quinoa y Zanahoria

Si bien el término de Fainá se refiere a otra receta concreta, me he tomado el atrevimiento de adoptarlo para nombrar otras comidas que comparten los ingredientes principales, la forma de cocción y más o menos el resultado... pero sin duda lo mejor es ir probando a ensayo y error de todo lo que uno puede hacer un "Fainá" o una tortita salada como les guste llamarlo.

Éste particularmente es de quinoa y zanahoria, y por acá tiene mucho éxito tanto como parte del desayuno, la merienda o acompañando al almuerzo. Solamente nos queda pulir algún detalle en la forma de pedirlo al grito de: "¡Yo quero faniá!" 

Acá va... 


:: Herví media taza de quinoa (blanca o roja) previamente lavada.

:: Cociné dos zanahorias hasta estar bastante blandas.

:: Licué las zanahorias, con dos huevos, media taza de aceite de oliva, un chorrito de leche, una cucharadita de sal y una de cúrcuma.

:: Le agregué una taza de harina, la quinoa hervida y una cucharada de polvo de hornear y simplemente revolví un poco.

:: Llevé al horno precalentado, al máximo (ojo que ésto depende mucho del horno, en éste caso horno a gas a 280 grados) en una asadera bastante aceitada con algunas semillas de sésamo negro por arriba, hasta que se doró.

¡Que les quede rico!

Pancitos de Tomate

Ésta vez no traigo una idea mía peeero, nunca falta algún toque sólo para romper los esquemas... con Uds. una delicia que nos presentaron unos papás amigos y no tardamos en probarla, implementarla, modificarla y compartirla.
Dispuestos a ser acompañados con cualquier queso de untar, hummus o hasta algo dulce también ¿por qué no?, éstos pancitos te salvaran en cualquier ocasión, ya sea como simple acompañamiento o como parte del "sandwiche" principal... con alguna que otra rodaja de tomate, hoja de albahaca, queso derretido y todo lo que a tu imaginación (y tu paladar) llegue o más!

Sin más preámbulos, acá están y se hacen más o menos así... 



Precisás: [ 1 kg de harina común + 2 cucharadas de levadura seca ] o 1kg de harina leudante (con levadura!), sal a gusto, 1 taza de salsa de tomate, 1/2 taza de aceite, 1 cucharada de miel y 1 de azúcar.

Entonces, volcás todo lo seco en un bowl, hacés un hueco en el centro y luego agregas lo húmedo. Luego, mezclas bien hasta que obtengas una masa homogénea y suave. Dejás leudar mínimo 30 minutos en un lugar calentito con un nylon y repasador (trapo, toallita de cocina) por arriba.
Cuando duplicó su tamaño formás los pancitos (si no tenés apuro lo volvés a dejar que leude un rato) y los pintás con aceite de oliva, orégano, sésamo (¡lo que gustes!).
Hornear a temperatura media y ¡listo!

¡Que aprovechen!




Desayuno "Latinoamericano"

En ésta ocasión me intrometo en la comida más íntima, en la primera del día, en aquella que es probable suceda incluso antes de levantarse: El desayuno.
Hay quienes sobreviven la mañana sin él, hay quienes no concebimos la idea de despertarnos y que no haya nada esperándonos; quienes lo primero que pensamos al abrir los ojos es ¿qué hacer para desayunar? o si ya está resuelto desde la noche anterior, el darnos cuenta ya nos alegra el día!
También hay quienes lo tienen tan incorporado que está casi programado, inamovible, resuelto desde la adolescencia: Café con leche y tostadas con mermelada.
Pero hay quienes vamos cambiándolo según la estación, la situación económica, la conformación de la familia, el tipo de alimentación de turno.
Hoy les vengo con una propuesta subversiva, en vez del típico desayuno americano, con el que basta informarse sobre los datos de sobrepeso y obesidad entre otras enfermedades del país del cual proviene principalmente, en su lugar uno que además de rico y saludable es también volátil - no, no se va a convertir en gas, tranquilos - sino porque puede ser perfectamente modificable y se adapta al gusto del consumidor. Incluso no tiene porque ser solamente para arrancar el día...

¿Y el nombre? Simplemente para llevar la contra.

 Licuado de frutas, avena, canela y miel 

(o bien de leche de coco, de leche de vaca, de leche materna, de agua...)


Precisas: Banana, manzana, frutilla, naranja, kiwi, pera, durazno, melón... y/o lo que tengas! 
También agua mineral, avena, azúcar, miel y canela.

Licuas 2 bananas, 1 manzana, 6 frutillas, el jugo de 2 naranjas, 1 kiwi, 1 pera, 2 duraznos, 1 trozo de melón, 3/4 L de agua mineral, 2 cucharadas de avena, 1 cucharada de miel, 1 cucharadita de canela  y azúcar a gusto.
Podés quitarle algún ingrediente que no te guste y agregar uno que sí e improvisar... con semillas de chía puede quedar muy bien! Eso sí debes esperar unos minutos antes de consumirlo para ésta se active.
Por la consistencia no te preocupes porque vas probando, sacas de un lado pones del otro, depende del gusto del consumidor también... a algunos les gusta más espeso, a otros más líquido.

Consejo: Si alguna de las frutas está previamente trozada y congelada mejor.

Galletón de semillas 

(untado con queso, mermelada o hummus...)


Precisas: 1 huevo, 2/3 taza de aceite (si es de Oliva mejor), 1 cucharadita de sal, 1 cucharada de sésamo, otra de lino, otra de semillas de girasol y alguna otra cosa que quieras... (chía, avena, amaranto previamente remojado, alguna especia, ajo... etc!).
También 1 taza de salvado, 1 taza de harina, 1 cucharadita de polvo de hornear y un poco de agua tibia.

Entonces, batís a mano el huevo y le agregás el aceite, la sal y todo las semillas, especias, etc.
A parte, mezclas el salvado, la harina y el polvo de hornear.
Juntás todo y agregas agua tibia hasta que se forma una masa más o menos manejable... amasas un poco y estirás, cortás irregularmente y ponés al horno moderado hasta que se dora.

¡No te duermas porque se hacen rapidísimo! (15min aprox)


Referencias:




Pan de banana, avena y nuez

Al parecer todo lo que podemos hacer una budinera se puede llamar: ¿PAN? ¿Aunque sea dulce?
Bueno, como de la teoría no estaría muy preparada para hablarles, les traigo éste invento que sería básicamente una torta pero llámenle como quieran...
Tengan a bien saber que puede ir perfectamente sin nuez, sobre todo dado el costo de la misma al menos en nuestro país,

Acá va...

Usé:
2 Bananas
1/4 taza de Leche (o Agua)
2 Huevos
1/4 taza de Aceite
1/4 taza de Nueces picadas
1 taza de Azúcar
1 taza de Harina
1 taza de Avena
1 cda. de Polvo de hornear
Canela a gusto

Entonces... 
Licué las bananas con la leche (o el agua) y las mezclé en un bowl junto con los huevos batidos a mano, el azúcar, el aceite y las nueces.
Agregué la avena,el harina y revolví.
Agregué el polvo de hornear y removí.
Espolvoreé con una mezcla de azúcar y canela.
Metí al horno moderado en budinera de silicona y en aproximadamente 35 min estuvo pronto.

¡Buena merienda!



Hamburguesas de Mijo, Calabaza y Puerro


Aunque parezca contradictorio encontrar en una misma frase la palabra hamburguesa junto con otros ingredientes que no provienen de un ser vivo animal, éstas McMijo no tienen nada que envidiarle a cualquier otra burger. Te conmino a comprobarlo...


Hervís 1/2 calabaza mediana, 1 taza de mijo, y saltás 1 puerro cortado en rodajitas en aceite (de oliva o alto oleico). Todo por separado.
La calabaza la pisas como para puré y lo mezclas con el mijo, el puerro y 1 huevo. Le agregas media taza de salvado de trigo y seguís mezclando. Le podés poner 1/2 cucharadita de sal.
Formás bolitas y las aplastás.
Si queda muy blanda la mezcla le podés poner más salvado o alguna otra cosa para que espese más, con queso rallado deben quedar buenas también.
Pintás una asadera con aceite y las ponés en horno moderado hasta que doren de ambos lados.

¡Listo!





Referencias:

http://www.botanical-online.com/medicinalsmijo.htm

La vida de la lechuga - y cómo hacer buñuelos con ésta -

Allá por el 2014, cuando todavía íbamos a los Talleres de Experiencias Oportunas con Salvador, en el CAIF (Centro de Atención a la Infancia y la Familia) dónde actualmente concurre a su educación inicial, fue que se cosecharon las lechugas de la pequeña pero bien cuidada huerta!
Cada familia se llevó una, nosotros decidimos hacer buñuelos y así Salva podría degustar de la misma ya que para esa altura (menos de 2 añitos) la lechuga en la ensalada no era muy tentadora... el resultado: un éxito!
Acá va parte del proceso y receta. ¡Que lo disfuten!

Precisamos (obviamente) una lechuga...

...la cual lavaremos bien y cortaremos en tiritas.

Luego mezclaremos 3 huevos, con un "chorrito" de aceite, 1/4 taza de leche y queso cortado en cubitos.
Aparte 2 tazas de harina, 1 cucharada de polvo de hornear y sal a gusto.
(Si es con ayuda mejor!)

Mezclamos todo y volcamos de a cucharadas sobre una asadera aceitada y enharinada.

Horneamos a temperatura moderada y servimos!

Si le agregamos cebolla, ajo o algún condimento más ricos aún.

 ¿Cómo les quedaron? ¿Cuál fue su toque?


Torta de Remolacha y Naranja

Una muy rica merienda que surgió espontáneamente mientras pensaba que podía hacer con la remolacha que no fuera ensalada de éstas, papas y huevos - días de cero inspiración - pero finalmente consultando algunas recetas en internet, me animé y empecé a probar.
¿El resultado? Un hijo que - como dice su abuela - en vez de pedirte alfajores te pide torta violeta!
(más bien fucsia, pero bue...)



Precisas: 3 o 4 remolachas (depende el tamaño), el jugo de 2 naranjas, 2 huevos, 1 taza de azúcar, 1/4 taza de aceite, 1 taza de harina y 1 cucharada de polvo de hornear.

Entonces licuas las remolachas previamente hervidas, el jugo de las naranjas, los huevos, el azúcar y el aceite.
Aparte mezclás la harina y el polvo de hornear.
Juntás todo y volcas en una budinera o tortera que a no ser que sean de silicona debes enmantecar (o aceitar) y enharinar. 
Se puede espolvorear con una mezcla de azúcar y canela muy recomendable!
Metés al horno a 220ºC (o ni muy bajo ni muy alto) hasta que si lo pinchas con un escarbadiente éste salga limpio. 
Depende del horno pero demora 40' aprox.


¡Buen provecho! 


HUMMUS

Lo conocí en un círculo de mujeres, desde ese momento no dejé de pensar en él, después de preguntarle un montón de veces la receta a quien lo había hecho y no poder retenerla, un día me animé y empecé a probar... finalmente ésta receta que comparto es la que por acá ha dado más resultado, pero como siempre se puede ir modificando a gusto del consumidor... así que prueben, improvisen, saquen, pongan y me cuentan!


Hummus de Palta



Hummus Verdadero (Garbanzo)


Precisas: 1 taza de garbanzo previamente remojado y hervido, el agua en la que los herviste, 2/3 taza de aceite de Oliva, 1 diente de ajo (si te gusta más fuerte, más!), un "puñadito" de perejil, una cucharada de sésamo, el jugo de un limón y sal a gusto.

Entonces, licuas todo y ya! A la heladera un rato ya que frío se disfruta más y está listo para untar en cualquier galletón de semillas, pan, tostadas, galletitas o usarlo como aderezo.

Nota: Si ves que quedó muy espeso le agregas más aceite o más jugo de limón... si ves que queda muy líquido o bien le agregas más garbanzo si es que te sobró hervido, o con unas cucharadas de avena lo arreglas en seguida y además le aportás energía, vitaminas, etc!


Hummus de Lentejas


Ídem al hummus verdadero, pero en vez de una taza de garbanzo, una de lentejas.

Hummus de Palta


Ídem al hummus verdadero, pero en vez de una taza de garbanzo, una palta tierna.
(El de la foto además tiene sésamo negro, sésamo blanco pelado y chía por arriba...)


¡Bon apètit!